domingo, 4 de noviembre de 2012

Vacío

Pensaba que 
                 si desaprendía la tristeza
           la alegría vendría a mí como un pájaro en llamas
                                                         Ahora sé que no
                                                            Lo único que vino a buscarme fue el vacío
                                    y como todo vacío
                        vino solo

Ginie

viernes, 19 de octubre de 2012

Necesitar

"Los demás siempre pueden necesitar de ti. Pero recuerda que tú nunca puedes necesitar nada de los demás" 

Más que nada porque aunque necesites algo, no estarán ahí.

Ginie

lunes, 8 de octubre de 2012

Para-te

A veces, te paras a pensar, y te das cuenta de que el tiempo pasa. Y con ese tiempo, también se van cosas importantes. 
Como el último tren que te llevaba "a casa". 
Se ha ido. 
El ritmo frenético de nuestras vidas, nos consume y nos abraza, no deja que leamos entre líneas, es una autopista de cinco carriles en la que puedes ir a toda velocidad. 
Y mientras, se van sucediendo  incorporaciones y salidas. 
(Mi salida es la 17, desde el principio)
Gente que se va, gente que llega y tú a toda velocidad, metido en tu coche con la música a tope, concentrado en conducir para no acabar dando vueltas de campana.
Y nunca ves el momento adecuado para hacer el "stop". 
Si acaso, te propones un "ceda el paso" en primera, cuando se te presenta un cruce de caminos complicado.
Lo que siempre pasa,
la vida.
Y nosotros sin verlo.
Sólo sabemos conducir.

Creo que a partir de ahora, puedo empezar a caminar. 
Pues dejé mi coche en el desguace.
Y con él allí, fue mucho más fácil ver con claridad.

Eso sí, ahora es todo mucho más cansado.

Ginie

martes, 25 de septiembre de 2012

Haiku I



   En mi otoño
hojas secas taparán
   la luna gris

Ginie




viernes, 21 de septiembre de 2012

Fe-licidad

Ser feliz sin motivo aparente
Me gusta 
Porque significa que no necesito nada para ser feliz
Y eso
me hace aún más feliz

Ginie

sábado, 15 de septiembre de 2012

Distancia

A veces, 
sólo hacen falta 
dos mil setencientos treinta y tres 
kilómetros para saber 
qué quieres.
Y punto.

Ginie

lunes, 20 de agosto de 2012

Comenzar-se

Momentos en los que cambias la perspectiva.
Aquéllos en los que, las cosas que se supone que son importantes, dejan de tener significado para pasar a un segundo plano. 
Y todo, porque en algún momento te das cuenta de que habías priorizado mal, de que estabas totalmente equivocada, de que el ruido que se acercaba no venía de fuera...Venía exclusivamente de todas las cosas que guardabas con recelo en tu interior. 
De todas esas cosas que ya nunca sacabas a pasear. Simplemente las habías relegado al fondo de tu ser y se habían quedado ciegas de tanta oscuridad. 
Pero esas cosas habían encontrado otro método para que fueras consciente de su existencia. Un día empezaron a susurrar y, poco a poco, los susurros fueron gritos. 
Y, después de quedarme sorda, de no saber, de no hallar, de mentirme, de sollozar, de reír, de olvidar, de enfurecerme, de resentirme, de enloquecer... 
Después de todo, entendí.
Y comienzo a re-vivir.