viernes, 27 de agosto de 2010

Me queda esto.


Necesito meterme un par de canciones en vena.


De esas que me ponen a pensar en ti.


De las de "reír por no llorar".


De las de "se quedó por el camino".


Y después me subirá la fiebre


y mis pulmones se llenarán del vacío que dejaste.


Hay que ver lo que éramos y lo que somos.


Pan para hoy y mañana de hambre.


Hambre de momentos compartidos.


Sí...

contigo.
Ginie

martes, 10 de agosto de 2010

You lost me

I am done
Smoking gun
We've lost it all
The love is gone

She has won
Now its no fun
We've lost it all
The love is gone

And we had magic
And this is tragic
You couldn't keep
your hands to yourself

I feel like our world's been infected,
And somehow you left me neglected
We've found our lives been changed
Babe, you lost me

And we tried
Oh, how we cried
Oh, we lost ourselves
The love has died

And we had magic
And this is tragic
You couldn't keep
your hands to yourself

Oh, I feel like our world's been infected
And somehow you left me neglected
We've found our lives been changed
Cause babe, you lost me

Now I know you're sorry
And we were sweet
Oh, but you chose lust when you deceived me
And you'll regret it, but it's too late
How can I ever trust you again?

I feel like our world's been infected,
And somehow you left me neglected
We've found our lives been changed
Oh babe, you lost me.

Christina Aguilera (BIonic)

jueves, 5 de agosto de 2010

Me gustan los principios y los finales.
Debe ser...
porque en ellos se concentra uno más.

Debe ser...
que al principio no te conocía y, al final,
te fuiste.

Y que llorarme y reírte eran mis principios.

Las mañanas se ahogan en los charcos de mi calle.
Y mi sonrisa nítida se vuelve espesa como el barro.

Creer en que tener miedo era algo especial...
porque era contigo.

Todavía estoy desenganchándome
y los sábados le pido deseos a la luna.

No concede.


Ginie

sábado, 24 de julio de 2010

Contrariedades

Ahora que has llegado,
voy a sentarme a esperar.
Ahora que no soy capaz,
voy a intentar hacerlo.
Ahora que puedo ser feliz,
voy a estar triste.
Ahora que el sol sale,
añoraré la luna.
Ahora que estoy frente al mar,
me dejaré llevar...
me dejaré llevar...

Y así, empezaré a aprender a echarte menos de menos.

Ginie.

miércoles, 30 de junio de 2010

Cómo esperar al amor de tu vida (I)

Alberto transmitía luz propia. Su mirada podía transportarte al mismo mar. Se le marcaban unas pequeñas arruguitas en el final de sus ojos... Cada vez que le recuerdo, me entran ganas de llorar. Me entran ganas de decir basta a este presente que está de acuerdo con mi mala suerte. Me gustaría volver atrás para poder volver a verle. Aún recuerdo como jugaba con su bolígrafo bic, mientras me contaba sus cosas, su rutina, sus sueños... Sólo pasaba unas horas con él, pero eran las mejores, aunque debo reconocer que la mitad de la veces tenía que llamarme la atención porque llegaba un momento en el que dejaba de escucharle y me quedaba embobada descifrando si sus ojos me miraban de la forma en la que yo quería. No sólo con cariño. Deseaba que un día me dijera que sentía algo por mí. Pero las cosas nunca son como una las espera. Y fue entonces cuando me dijo que se iba a vivir a Canadá. Y nada menos que para siempre. Cogió el vuelo un 6 de julio y me prometió una llamada al llegar. Después de las lágrimas de almohada y la angustia inicial, pensé en que aunque estuviéramos tan lejos, existían medios para vernos, hablar... Ese mismo día estuve escribiendo la carta que le mandaría cuando él me diese la dirección de su nueva casa. Le contaba todo. Mis sentimientos, mis silencios a la hora de las películas de amor en su casa, mis excusas... Todo. Pero nunca me llamó y nunca conseguí ponerme en contacto con él. Fui media persona durante muchos años. Porque él se había llevado la mitad de mi ser. Se llevó la mitad de mis sueños, la mitad de mis ilusiones, la mitad de mi alegría, la mitad de mis versos... Y, desde entonces, he estado más de 10 años intentando explicarme qué ocurrió; si tan poco le importaba. Pero, a veces, ocurre que la vida da más vueltas de lo previsto, y ahí le tengo, a 4 metros, sentado en la mesa de la cafetería a la que solíamos ir cuando todavía vivía aquí. Y pienso pedirle una seria explicación. Que se prepare.
[CONTINUARÁ]

Ginie

viernes, 25 de junio de 2010

Entretanto

Tengo ganas de salir de esta habitación y abrazarte.
Y seguir haciéndolo hasta que se nos moje la piel con esta lluvia de verano.
Tengo ganas de gritar y soñarte hasta en el atasco de por las mañanas.
También querría poder recordar cada primer descubrimiento que hice en ti.
Tengo ganas de ser lo feliz que quiero ser.
Tengo ganas de volver a empezar a entenderme.
Y de que se vaya el invierno de mis días.
Y tu sol acabe por imponerse entre mis nubes.

Sé que un día de estos... dejará de llover.

Ginie.

miércoles, 16 de junio de 2010

Hablemos de nada.

Hablemos de nada.
De cómo (no) vas a echarme de menos.
De cuántas llamadas (no) voy a hacerte.
De las miradas que (no) van a llegar a tiempo.
Del (no) silencio.
De cómo tú y yo (no) tiramos la vida ( y también lo que no es la vida) por la borda.
De los (no) sueños.
Del (no) futuro.
Del (no) presente.
Para esto,
mejor (no) hablar...

Ginie