sábado, 6 de febrero de 2010

Cine 1 - Realidad 0


Después de la película se cierne la realidad sobre las butacas vacías. Las luces monótonas, el silencio.
Y luego están las palomitas caídas que nadie querrá y los vasos de cocacola vacíos como triste prueba de que alguien habitó durante unas horas el lugar.
Es sólo entonces cuando yo me dedico a imaginar mi vida en la gran pantalla.
Me siento siempre en la fila 17, más o menos a la mitad.
Y observo la pantalla esperando que algún día mi vida, se vuelva ficción.
Sobre todo porque seguro que si estuviera ahí dentro, todo saldría bien.
(Ya sabéis... los buenos siempre ganan)
Los finales felices y yo.
Que somos amigos desde hace tiempo.
Pero hay un pequeño problema.
Vivimos en mundos paralelos.


Ginie

1 comentario:

  1. realidad gugol fantasia 8 tumbado14/2/10 2:48 a. m.

    eso significa que nunca tendras un final?

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