sábado, 17 de abril de 2010

Volver a...

A veces, los reencuentros son sólo eso.

Otras, son mares de lágrimas.
Otras, son óceanos de alegría.
Otras, son odio refrito.
Otras, son "por compromiso".
Otras, son maldita casualidad.
Otras, son un atardecer en el parque.
Otras, son echar de menos esos ojos.
Otras, son mirar para otro lado.
Otras, son "un día de estos hay que quedar".
Otras, son: "he tenido un día muy largo".
Otras, son recuerdos en lata.
Otras, son amor a segunda vista.

Y, luego estamos tú y yo.
Que nunca volveremos a reencontrarnos.

Ginie

sábado, 27 de marzo de 2010

Soledad

Soledad se preguntaba si era una coincidencia.

Si es que era su nombre un anticipo de la tónica de su vida...
Si era el destino al que siempre había pertenecido.
Estar sola. Y ya no eso. Ya no se trataba de la ausencia de gente a su alrededor.
Ahora se había convertido en un sentimiento que había ocupado toda su vida, su rutina...
Y, poco a poco, incluso las lágrimas se habían marchado de sus ojos...
La rabia, había dado paso a una indiferencia devastadora.
Su mirada perdida anunciaba la nada que iba llevándose a la chica que en otro tiempo fue.
Tanto dolor.
Tanto perdido.
Se consumía en el silencio de sus días.
Se apagaban los latidos de su corazón que una vez había ardido con fuerza.
Un día decidió por fin acabar con todo.
Harta de esperar una red que la salvase, que la diese la oportunidad de renacer.
Salió al jardín de su pequeña casa, se tumbó en el banquito de piedra frente a las florecillas silvestres y se dijo adiós.
Porque no tenía a nadie más de quien despedirse.
Y mirando las estrellas de la noche que acababa de nacer, rozó sus muñecas con el afilado cuchillo.
Nunca más se sintió sola.
Se lo había prometido.

Nunca más...

sábado, 13 de marzo de 2010

Amanecerme

Callas con los ojos,
lo que me amas con palabras

y llueve también en mis silencios
sólo que yo te soy sincera:

algún día saldrá el sol
y te quedarás solo y ciego.

Ginie.

jueves, 11 de marzo de 2010

Mentir-nos


"Que se supone que hay ciertas cosas que merecen mucho la pena...

Tanto, tanto... que hay que luchar hasta el final"


Eso me dijiste una tarde de invierno.

Y yo te creí.

Porque me enseñabas algo nuevo cada día.

Y lo llevabas al límite de los imposibles.

Lo pintabas en cada momento.

Lo entregabas como un tesoro.

Y la pasión era tu arma de doble filo.


Y luego, cuando por fin llegó el fin

te fuiste sin intentarlo.

Y ahí me quedé yo,

escuchando tus pasos.

Mientras recordaba que,

todo lo que me habías contado,

era mentira.


Ginie

lunes, 22 de febrero de 2010

Invictus

"La vida sucede.
Como si de un acto se tratara.
Porque tiene un principio;
y tiene un final.
Y elegimos entre medias,
quiénes y cómo queremos ser en ella."


Invictus

Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino;
soy el capitán de mi alma.

William Ernest Henley

sábado, 20 de febrero de 2010

Entender

Quizá algún día entienda de qué va esto.
De qué voy yo.
Si me disfrazo de lo que nunca quiero ser.
Si me pierdo por un camino que nunca quise seguir.

No sé... Quizá algún día entienda los versos que me escribiste.
Y que me lleguen hasta donde tú quisiste que llegaran...
Si me desvisto el corazón para ti,
quizás todo tenga el sentido que nunca quise darle.
Y entonces, tal vez, aprenda a mirar

en el sitio adecuado.

Ginie

sábado, 6 de febrero de 2010

Cine 1 - Realidad 0


Después de la película se cierne la realidad sobre las butacas vacías. Las luces monótonas, el silencio.
Y luego están las palomitas caídas que nadie querrá y los vasos de cocacola vacíos como triste prueba de que alguien habitó durante unas horas el lugar.
Es sólo entonces cuando yo me dedico a imaginar mi vida en la gran pantalla.
Me siento siempre en la fila 17, más o menos a la mitad.
Y observo la pantalla esperando que algún día mi vida, se vuelva ficción.
Sobre todo porque seguro que si estuviera ahí dentro, todo saldría bien.
(Ya sabéis... los buenos siempre ganan)
Los finales felices y yo.
Que somos amigos desde hace tiempo.
Pero hay un pequeño problema.
Vivimos en mundos paralelos.


Ginie