jueves, 29 de abril de 2010

Estás invitada



Miramos con desgana

amamos con tristeza

e irremediablemente

el prójimo lo nota


Quizá

hay que cambiar los ojos

y abrir el alma

que así

pueda entrar la alegría

que está acostumbrada a estar fuera...

como si fuera demasiado grande para nosotros


Quizá lo sea


Ginie

sábado, 24 de abril de 2010

Ahora 2x1

Cada día soy más feliz

Ya me he dado cuenta de que
cada vez tengo más cosas de esas...
de esas que no se pueden comprar con dinero.

También es verdad,
que tengo menos dinero.

Feliz o no, habrá que ahorrar.

Qué remedio...

Ginie

domingo, 18 de abril de 2010

Cómprame.

Se compró una verdad en el kiosko.
Se la puso.
Que le cubriera bien, para que no se viera su mentira.
Se acercó hasta mí.
Me enamoré perdidamente de él.
Nos casamos.
Y al segundo día de ser marido y mujer.
Se deshizo de aquella verdad.
Y por fin pude ver lo que había escondido hasta entonces.

Malditas verdades de usar y tirar...

Me ponen mala.

sábado, 17 de abril de 2010

Volver a...

A veces, los reencuentros son sólo eso.

Otras, son mares de lágrimas.
Otras, son óceanos de alegría.
Otras, son odio refrito.
Otras, son "por compromiso".
Otras, son maldita casualidad.
Otras, son un atardecer en el parque.
Otras, son echar de menos esos ojos.
Otras, son mirar para otro lado.
Otras, son "un día de estos hay que quedar".
Otras, son: "he tenido un día muy largo".
Otras, son recuerdos en lata.
Otras, son amor a segunda vista.

Y, luego estamos tú y yo.
Que nunca volveremos a reencontrarnos.

Ginie

sábado, 27 de marzo de 2010

Soledad

Soledad se preguntaba si era una coincidencia.

Si es que era su nombre un anticipo de la tónica de su vida...
Si era el destino al que siempre había pertenecido.
Estar sola. Y ya no eso. Ya no se trataba de la ausencia de gente a su alrededor.
Ahora se había convertido en un sentimiento que había ocupado toda su vida, su rutina...
Y, poco a poco, incluso las lágrimas se habían marchado de sus ojos...
La rabia, había dado paso a una indiferencia devastadora.
Su mirada perdida anunciaba la nada que iba llevándose a la chica que en otro tiempo fue.
Tanto dolor.
Tanto perdido.
Se consumía en el silencio de sus días.
Se apagaban los latidos de su corazón que una vez había ardido con fuerza.
Un día decidió por fin acabar con todo.
Harta de esperar una red que la salvase, que la diese la oportunidad de renacer.
Salió al jardín de su pequeña casa, se tumbó en el banquito de piedra frente a las florecillas silvestres y se dijo adiós.
Porque no tenía a nadie más de quien despedirse.
Y mirando las estrellas de la noche que acababa de nacer, rozó sus muñecas con el afilado cuchillo.
Nunca más se sintió sola.
Se lo había prometido.

Nunca más...

sábado, 13 de marzo de 2010

Amanecerme

Callas con los ojos,
lo que me amas con palabras

y llueve también en mis silencios
sólo que yo te soy sincera:

algún día saldrá el sol
y te quedarás solo y ciego.

Ginie.

jueves, 11 de marzo de 2010

Mentir-nos


"Que se supone que hay ciertas cosas que merecen mucho la pena...

Tanto, tanto... que hay que luchar hasta el final"


Eso me dijiste una tarde de invierno.

Y yo te creí.

Porque me enseñabas algo nuevo cada día.

Y lo llevabas al límite de los imposibles.

Lo pintabas en cada momento.

Lo entregabas como un tesoro.

Y la pasión era tu arma de doble filo.


Y luego, cuando por fin llegó el fin

te fuiste sin intentarlo.

Y ahí me quedé yo,

escuchando tus pasos.

Mientras recordaba que,

todo lo que me habías contado,

era mentira.


Ginie