Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido
todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron
hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor
con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha
creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos
ni del tiempo
hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno
ahora estoy solo
francamente
solo
siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado
antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos
por si acaso
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte.
Mario Benedetti
martes, 29 de septiembre de 2009
lunes, 28 de septiembre de 2009
Re-vivir
Algo falla en el mecanismo. Quizá es sólo una tuerquecita. O quizá es un pequeño muelle roto.
Mientras el tiempo pasa, mi reloj se va parando lentamente sin saber la razón.
Sólo espero, que cuando se pare del todo, empiece a ir hacia atrás para así poder revivir todo aquello me hizo ser lo que soy.
Porque de recuerdos alimentamos la esperanza que nos hace personas.
Porque tal vez, solo tal vez, así te quedarás siempre junto a mi.
Mientras el tiempo pasa, mi reloj se va parando lentamente sin saber la razón.
Sólo espero, que cuando se pare del todo, empiece a ir hacia atrás para así poder revivir todo aquello me hizo ser lo que soy.
Porque de recuerdos alimentamos la esperanza que nos hace personas.
Porque tal vez, solo tal vez, así te quedarás siempre junto a mi.
sábado, 19 de septiembre de 2009
Sólo dormir
Pretendo dormir hasta que todo muera.
Hasta que las cascadas se sequen.
Y el invierno de mis días acabe por apagar la llama que enciende mi corazón.
Pretendo dormir hasta que no haya suerte.
Hasta que el destino se canse de esperarme.
Hasta que mirando las estrellas, consiga convertirme en una de ellas.
Para ser visible e inalcanzable al mismo tiempo.
Para que te des cuenta de que estamos a años luz.
Para brillar fuerte hasta que el mundo se quede ciego.
Hasta que las cascadas se sequen.
Y el invierno de mis días acabe por apagar la llama que enciende mi corazón.
Pretendo dormir hasta que no haya suerte.
Hasta que el destino se canse de esperarme.
Hasta que mirando las estrellas, consiga convertirme en una de ellas.
Para ser visible e inalcanzable al mismo tiempo.
Para que te des cuenta de que estamos a años luz.
Para brillar fuerte hasta que el mundo se quede ciego.
miércoles, 16 de septiembre de 2009
La gotita.

Érase una vez una pequeña gotita de lluvia. Caía y caía...
Desde las alturas. Desde su nube de algodón.
La velocidad de su cuerpecito de agua no le permitía nada más que asomar sus etéreos ojos de vez en cuando para intentar vislumbrar el lugar donde acabaría su pequeño ciclo.
¿Sería el mar? Desde que ella tenía memoria, siempre había querido formar parte de esa inmensidad y unirse a las otras miles de gotitas que cantaban al compás de las olas. Era algo tan especial... Tenían tanta suerte esas gotitas... Pero, ¿y si caía en un bosque? No podía imaginar todo aquel verdor junto... Tantas gotitas resbalando por la frescura de las hojas y de los troncos de árboles tropicales... Mientras tanto la gotita seguía cayendo más y más abajo. También se le ocurrió que podría caer en una ciudad. ¡Eso sería emocionante! Coches, edificios enormes, asfalto... Ya le quedaba poco para llegar a su destino. Ya empezaba a ver algo... Algo que no esperaba... ¡Un desierto! ¡No, no, no, no! Ése era el único lugar que le aterraba... No quería acabar desapareciendo en un lugar tan vacío... Sin plantas, sin animales, sin vida... Pero a él se aproximaba. No hacía viento, así que aquel era el lugar donde acabaría su corta vida.
Cada vez lo tenía más cerca... Ya casi no le quedaba tiempo cuando, de repente, se dio cuenta de que no caería sobre el árido desierto, sino sobre un niño.... Bueno, más bien sobre su boca abierta que esperaba cada una de esas gotitas con ansia, con necesidad... Y, entonces, se alegró porque de repente supo que sería bonito caer en el mar, en la ciudad, en el bosque... Eran lugares en los que siempre había deseado morir. Pero que acabar en la boca de ese pequeño niño y ayudarlo sería mil veces más bonito. Y, por fin, sonriendo con toda su alegría, nuestra pequeña gotita murió.
Ojalá todos fuésemos gotitas de agua.
viernes, 28 de agosto de 2009
Mi visión de las cosas
Es que... verás no sé decirte qué pasó.
No sé dónde acabaste esta aventura.
Perdóname si no supe escribir tu final.
Si no supe parar de jugar a este tú me miras
y yo me deleito en tu mirada.
Perdona si me hice una ilusión de invernadero.
Es que soy estrella de planetario.
De verdad que no quería salir perdiendo.
Si es que ni siquiera quería salir ¿sabes?
No te tomes a mal mis contradicciones.
Y yo no me tomaré a mal que hagas como si nada hubiera pasado.
Supongo que como dice la canción fue magia...
Pero magia mentirosa que hace un "sinpa" en mi recuerdo.
Supongo que me quedé aquí sola.
Con el corazón vestido para la ocasión.
Con las manos vacías, la memoria llena
y la certeza de un triste atardecer.
Ya sabes. No pudiste quererme.
Eso es todo. Qué lástima.
A ti que nunca vas a leer esto, porque en el fondo ni siquiera mereces la pena.
No sé dónde acabaste esta aventura.
Perdóname si no supe escribir tu final.
Si no supe parar de jugar a este tú me miras
y yo me deleito en tu mirada.
Perdona si me hice una ilusión de invernadero.
Es que soy estrella de planetario.
De verdad que no quería salir perdiendo.
Si es que ni siquiera quería salir ¿sabes?
No te tomes a mal mis contradicciones.
Y yo no me tomaré a mal que hagas como si nada hubiera pasado.
Supongo que como dice la canción fue magia...
Pero magia mentirosa que hace un "sinpa" en mi recuerdo.
Supongo que me quedé aquí sola.
Con el corazón vestido para la ocasión.
Con las manos vacías, la memoria llena
y la certeza de un triste atardecer.
Ya sabes. No pudiste quererme.
Eso es todo. Qué lástima.
A ti que nunca vas a leer esto, porque en el fondo ni siquiera mereces la pena.
viernes, 7 de agosto de 2009
Dentro de mi.

Estoy cansada de parecerme a esa del espejo.
Voy a encontrarla.
Y voy a decirle de una vez por todas que deje de sonreírme, que deje de mirarme como si supiera que ha ganado la partida.
Voy a romperla en 1000 trozos, que usaré para cortarme esta angustia y remodelar las telas que envuelven mi corazón.
Voy a hacerme un nuevo vestido.
Uno que cubra cada esperanza, cada ilusión, cada recuerdo que merezca la pena, cada soledad escondida de miradas ajenas.
Y voy a tapar todas las grietas de mi alma con él.
No eligiré seda de hadas o algodón de duende.
Voy a elegir acero.
Para que nunca más puedas entrar.
Para que cuando intentes traspasarlo no puedas.
Y sientas este frío que se lleva mis últimos intentos por sobrevivir.
jueves, 6 de agosto de 2009
Magia.
Magia que se posaba en nuestras manos
magia volando sobre los tejados
magia que nos juramos
que duraría para siempre.
Magia que nunca engaña pero miente
magia de las palabras a los hechos
magia hasta quedarnos sin aliento
bendita magia.
Magia para evitar lo inevitable
magia para olvidar lo fácil que se olvida
como por arte de magia
y hubo magia
que borró todas las pisadas
magia dolía mucho y no fue nada
magia que todo acaba
y ahora te empiezo a echar de menos
magia que salió como una paloma de algún sombrero.
Magia que volverá para salvarnos
magia en otros cuerpos y otras manos
magia de equivocarnos
y nadie quizo hacerse daño
magia sin un gramo de maldad
magia oh magia …
y nadie quiso hacerse daño
y nadie quise hacerse daño
yo nunca quise hacerte daño"
Iván Ferreiro
magia volando sobre los tejados
magia que nos juramos
que duraría para siempre.
Magia que nunca engaña pero miente
magia de las palabras a los hechos
magia hasta quedarnos sin aliento
bendita magia.
Magia para evitar lo inevitable
magia para olvidar lo fácil que se olvida
como por arte de magia
y hubo magia
que borró todas las pisadas
magia dolía mucho y no fue nada
magia que todo acaba
y ahora te empiezo a echar de menos
magia que salió como una paloma de algún sombrero.
Magia que volverá para salvarnos
magia en otros cuerpos y otras manos
magia de equivocarnos
y nadie quizo hacerse daño
magia sin un gramo de maldad
magia oh magia …
y nadie quiso hacerse daño
y nadie quise hacerse daño
yo nunca quise hacerte daño"
Iván Ferreiro
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